IA en Administraciones Públicas: el modelo de contratación que empieza a quedarse atrás

La IA está cambiando la forma de construir y mantener software. La contratación pública aún no lo sabe. En AXPE llevamos tiempo observando este cambio de fondo — y creemos que va a afectar directamente a cómo se licita IT en la Administración.


Lo que estamos viendo en AXPE No hablamos de futuro. Lo estamos viviendo en proyectos reales. La relación entre tamaño de equipo y capacidad de entrega ya no es lineal — y eso tiene implicaciones prácticas en cómo se diseñan, valoran y adjudican los contratos públicos de IT.

Cuando la productividad deja de ser lineal

Hasta ahora, en buena parte del sector, había una relación bastante clara entre capacidad de entrega, número de personas y coste del servicio. No era perfecta, pero sí suficientemente predecible. Hoy eso empieza a cambiar.
La inteligencia artificial permite acelerar tareas que hasta hace muy poco consumían mucho esfuerzo: análisis de sistemas heredados, generación de componentes, documentación, pruebas, soporte al mantenimiento, supervisión técnica, revisión de código.
Esto no significa que el talento deje de importar. De hecho, probablemente ocurra lo contrario: el talento experto será más importante que nunca. Lo que cambia es que la capacidad real de un equipo ya no depende solo de su tamaño. Y si eso cambia en la producción, antes o después tiene que cambiar también en la contratación.

Esto implica ir más allá de la integración con SEPA Instant: requiere una transformación del core bancario y de la arquitectura tecnológica para reducir errores, mejorar la experiencia de usuario y optimizar costes operativos.

 

El desacoplamiento: equipo vs. capacidad real de entrega - Elaboración AXPE

Un riesgo evidente: confundir eficiencia con temeridad

En AXPE creemos que uno de los puntos más delicados de esta transición va a estar en la interpretación económica de las ofertas. Si una empresa consigue producir mejor, más rápido o con menos esfuerzo gracias a un uso real y estructurado de IA, puede presentar ofertas más competitivas.

Y ahí aparece una tensión que cada vez veremos más: lo que antes podía parecer una baja agresiva puede responder, en realidad, a una estructura de producción más eficiente.

 

El dilema: El sistema de licitación pública no siempre está preparado para distinguir entre una oferta inviable y una oferta construida sobre un modelo operativo diferente y más eficiente.

El dilema de las bajas: ¿temeridad o eficiencia real? - estimación AXPE

El impacto será especialmente visible en los servicios recurrentes

Donde primero vamos a notar este cambio, a nuestro juicio, es en los servicios más recurrentes y estructurados:

 

  • Mantenimiento de aplicaciones y AMS
  • Aseguramiento de calidad (QA / testing)
  • Oficinas técnicas y PMO tecnológica
  • Servicios de soporte evolutivo
  • Documentación técnica y control de entregables

 

¿Por qué? Porque son ámbitos donde históricamente ha habido una parte importante de actividad repetitiva, trazable y estructurable — y son precisamente esas capas las que más se van a transformar.

Las oficinas técnicas, por ejemplo, van a tener que orientarse menos a la supervisión mecánica y más al control experto, al criterio, a la capacidad de decisión y a la gobernanza real del servicio.

Servicios públicos IT: nivel de transformación esperado por la IA - elaboración AXPE

El marco actual parte de una lógica que empieza a tensionarse

Buena parte de los pliegos públicos actuales siguen respondiendo a una premisa implícita: más o menos personas equivalen a más o menos capacidad, y el coste se explica principalmente por la estructura salarial del equipo.

Pero si la productividad deja de ser lineal, esa premisa empieza a fallar. Y cuando falla, aparecen muchas preguntas:

 

  • ¿Cómo dimensionar un servicio con IA? El tamaño del equipo ya no es el único indicador de capacidad.
  • ¿Qué peso tiene el resultado vs. el equipo? Los pliegos deben incorporar métricas de output real.
  • ¿Cómo comparar ofertas tan distintas? Una oferta “cara pero eficiente” puede ser mejor que una barata sin IA.
  • ¿Está la LCSP preparada? El marco actual asume productividad lineal. Eso empieza a fallar.

 

Desde AXPE creemos que esta reflexión no es teórica. Ya está empezando a aparecer en conversaciones reales del sector.

La pregunta ya no es cuántas personas hacen falta. La pregunta es qué modelo de servicio tiene sentido cuando la productividad puede cambiar radicalmente sin que aumente el tamaño del equipo."

El marco actual parte de una lógica que empieza a tensionarse

Buena parte de los pliegos públicos actuales siguen respondiendo a una premisa implícita: más o menos personas equivalen a más o menos capacidad, y el coste se explica principalmente por la estructura salarial del equipo.

Pero si la productividad deja de ser lineal, esa premisa empieza a fallar. Y cuando falla, aparecen muchas preguntas:

 

  • ¿Cómo dimensionar un servicio con IA? El tamaño del equipo ya no es el único indicador de capacidad.
  • ¿Qué peso tiene el resultado vs. el equipo? Los pliegos deben incorporar métricas de output real.
  • ¿Cómo comparar ofertas tan distintas? Una oferta “cara pero eficiente” puede ser mejor que una barata sin IA.
  • ¿Está la LCSP preparada? El marco actual asume productividad lineal. Eso empieza a fallar.

 

Desde AXPE creemos que esta reflexión no es teórica. Ya está empezando a aparecer en conversaciones reales del sector.

IA en AAPP: el modelo que ya no encaja

Aquí está el cambio más profundo. Los pliegos del futuro tendrán que evolucionar:

De valorar personas a valorar capacidad real - Elaboración de AXPE

Peso relativo de cada factor en la valoración del servicio - elaboración AXPE

En AXPE nos estamos preparando para ese escenario

Esta transformación no se afronta incorporando herramientas de IA al día a día. Se afronta revisando de verdad cómo se presta el servicio, cómo se organizan los equipos y cómo se traslada todo eso a un modelo de entrega solvente, trazable y compatible con las exigencias del sector público.

El futuro de estos contratos no va a depender solo de quién tenga más personas asignadas, sino de quién sea capaz de combinar mejor talento, método, automatización, conocimiento de negocio y capacidad de ejecución.

Durante años, la contratación pública de software ha comprado, de forma directa o indirecta, personas. El mercado empieza a moverse hacia otra lógica: contratar capacidad, resultado y eficiencia real.

¿Estás debatiendo este cambio en tu organización? Nos encantaría conocer tu perspectiva.